divendres, 1 de juny del 2007

Caida de los grandes y proliferación de los pequeños

Se podría decir que es un cambio del presente político y social. En la era de la comunicación, con el nivel de vida occidental, generalmente aceptable , se está dando la paradoja de que, por un lado, aumenta la abstención y por el otro proliferan los grupo o partidos políticos independientes.
A la persona interesada en política, o mejor dicho, interesada en la gestión realizada por los políticos, le llega mucha más información y puede no sentirse identificada con los grupos mayoritarios. En este caso, o pasa y se desinteresa o bien se desmarca i participa junto con los más próximos. Decía Andreu Majo que los grupos independientes eran una anomalía producida como reacción a la mala gestión de los grandes grupos, yo añadiría que también son consecuencia de un deseo de reafirmación de identidad reforzado por el convencimiento de que, el nivel de rendimiento de muchos políticos es asumible y superable con ganas y trabajo.

Por otra parte los aparatos de los grandes grupos políticos son lentos y pesados, un lastre que no afecta a los pequeños independientes, por contra, estos últimos carecen de muchos de los recursos de que dispone un partido convencional. Creo que esta situación se acentúa en las pequeñas poblaciones donde actuaciones y reacciones quedan al alcance de cualquier persona interesada en el tema.

No hay que olvidar lo joven que es nuestra experiencia democrática y pese a que tenemos la teoría bien aprendida, nos falta práctica.

Países con mayor tradición democrática, se sirven de mecanismos de corrección que tienden al bipartidismo. En las elecciones, utilizan sistemas votaciones primarias y de doble vuelta que hacen que los pequeños grupos, si quieren llegar a conseguir algún tipo de representación, tengan que integrarse en las candidaturas que han superado la primera instancia. No abundan las listas abiertas, pero deben materializarse los pactos antes de la ronda final de votaciones. Aquí en cambio sucede al revés, los pactos se materializan después de las elecciones y con ello, en algunos casos llegan las sorpresas. Hay quien defiende la propuesta de las listas abiertas que pemiten completar candidaturas plurales.

Creo que si se instauraran mecanismos de participación realmente efectivos que permitieran al ciudadano colaborar y sentirse identificado, se reduciria la dispersión de esfurzos que supone la proliferación de partidos y plataformas.