
Dicen las malas lenguas que una ex-empleada del Ayuntamiento, ha devuelto al municipio la cantidad de 12.000 euros. Se ha sabido que, después de un tiempo recaudando tasas que iban a parar a su bolsillo, al ser pillada infraganti, ha abandonado el puesto.
No sé si alguien sabe a ciencia cierta lo que la espabilada empleada municipal llegó a embolsarse, pero la cifra retornada, que no es moco de pavo, aparentemente ha sido suficiente para comprar el silencio general.
Aún suponiendo que se tratara de una acción individual, ¿como es posible que no existieran mecanismos de control que previnieran actuaciones de este tipo?. Por acción o por omisión alguien más debería responsabilizarse del afaire.
No sé si alguien sabe a ciencia cierta lo que la espabilada empleada municipal llegó a embolsarse, pero la cifra retornada, que no es moco de pavo, aparentemente ha sido suficiente para comprar el silencio general.
Aún suponiendo que se tratara de una acción individual, ¿como es posible que no existieran mecanismos de control que previnieran actuaciones de este tipo?. Por acción o por omisión alguien más debería responsabilizarse del afaire.
Serán malas lenguas?
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